El próximo sábado celebramos un nuevo aniversario de la aprobación de la Constitución Española (CE), en un momento en el que está sobre la mesa si debe o no reformarse. Teniendo en cuenta que los Estados, igual que las personas, atraviesan por situaciones diversas a lo largo de su historia que cambian su rumbo o la visión de las cosas, parece de sentido común abandonar posiciones inmovilistas y míticas y asumir que la CE, por definición, debe ser una norma dinámica que se adapte al modelo de país que queremos.
Pero ¿cambiarla en qué y para qué? Para contestar estas preguntas se nos ha ocurrido hacer nuestra propia relectura del texto, señalando algunos aspectos que, como ciudadanos comunes, nos parecen mejorables. En algunos casos podría suponer cambiar la CE, en otros no se cuestiona la norma pero consideramos que no se cumple y, por tanto, debe hacerse algo al respecto.
RELECTURA CONSTITUCIONAL
Ricardo Martínez Galán

