Suena a título fácil de canción pero debajo de esa letra
se esconde el estribillo que año tras
año se repite y es el de los “divorcios postvacacionales”. Las estadísticas
apuntan a septiembre como el mes donde se triplican las demandas de divorcios
presentadas. Buscamos algunos tips imprescindibles para no “quemarnos” estas
vacaciones.
Por Candela García
